Este es el realista; el que da la espalda a todo lo que no puede abarcar de una mirada, y se contenta con un fragmento del todo.
Comer, beber, dormir, cubrir la propia desnudez, y luego cansarse, todo a su debido tiempo. Trabajar, jugar, cantar, bailar, y luego yacer tranquilo, cuando el reloj da la hora para ello. Pensar esto, sentir aquello, y luego dejar de pensar y de sentir cuando cierta estrella se alza en el horizonte.