Y la única razón para preferir el liberalismo al conservadurismo, que apoyaban tantos representantes de su círculo, era que lo encontraba más razonable, pero por la única razón de que se adaptaba mejor a su género de vida.
Stepán Arkádevich, muy aficionado a las bromas, se divertía a veces desconcertando a los hombres de bien diciendo que, si uno quería enorgullecerse de su linaje, no era sensato detenerse en Riurik4 y renunciar a nuestro primer ancestro, el mono.
¿Cuáles son sus principales pecados? –añadió sin la menor interrupción, como si tratara de no perder tiempo. –Mi principal pecado es la duda. Dudo de todo. Apenas hay momentos en que no me asalten las dudas.
Note: El pecado que me perseguira por siempre...
–¡No es nada! ¡No es nada! –replicó ella–. Ni yo misma sé lo que me pasa. Puede que sea esta vida solitaria, los nervios… Bueno, será mejor que lo dejemos. ¿Qué tal han ido las carreras? No me has contado nada –añadió, tratando de ocultar la satisfacción de la victoria que, en cualquier caso, había caído de su parte. Vronski pidió la cena y se puso a contarle detalles de la carrera; pero, por el tono de su voz y sus miradas, cada vez más fríos, Anna adivinó que no le había perdonado su victoria, que volvía a dar muestras de ese sentimiento de obstinación contra el...
Note: Una excelente descripción de como los rencores de pareja surgen y se mantienen durante esta.